Como preparación del verano que empieza en breve (por lo menos en términos astronómicos) el coro del King’s College de Londres y la Britten Sinfonia presentaron juntos un programa titulado Amor y Verano. El concierto tuvo lugar en la Sala Uno de Kings Place, un espacio para actividades artísticas y conferencias. Su relativa juventud (data del 2008), sus reducidas dimensiones y su localización apartada del centro de Londres, lo hacen menos conocido que grandes centros como el Barbican o el Southbank, pero su ambiciosa y estimulante programación merece ser tenida en cuenta.

En esta ocasión el director y musicólogo Joseph Fort preparó un atrevido programa con magníficas pero desconocidas obras. La primera de ellas, Walden Pond, compuesta por el estadounidense Dominick Argento en 1996, se interpretaba por primera vez en el Reino Unido. Argento, que siente una gran fascinación por el agua, escogió cinco fragmentos del Walden de Thoreau que hablan del estanque de Walden. El coro es acompañado por un reducido grupo instrumental compuesto por tres chelos y un arpa, con los que el compositor consigue crear una increíble variedad de sonidos que evocan el ambiente idílico del estanque, como en el delicioso segundo movimiento (Angling, sobre un día de pesca) o el tercero (Observing). Los cuatro miembros de la Britten Sinfonia sobresalieron en estos y los demás movimientos, y el coro del King’s College cantó con gran delicadeza, casi con reverencia.

El estanque de Walden (Walden Pond) en Concord, Massachusetts.

La primera parte finalizó con otro estreno, esta vez mundial: Los Tre Canti di Ariel de Robert Keeley, profesor del King’s College. Hay multitud de obras compuestas sobre textos de Shakespeare, y no pocas estrenadas este mismo año, en motivo del cuarto centenario de la defunción del Bardo. Surge a menudo la cuestión de cómo aproximarse a sus versos sin repetir lo que tantos otros han hecho ya, y en esta ocasión Keeley ofrece una respuesta, cuanto menos, sugerente: en lugar del texto de Shakespeare utiliza una traducción italiana. Se podría discutir si esta traducción en particular está a la altura del original o no, pero sin duda esta estrategia le permite esquivar las expectativas impuestas por un público familiarizado con la sonoridad del texto original. En cualquier caso, la música de Keeley es fresca, espontánea y atractiva. Juega con los sonidos del italiano, con las onomatopeyas y las repeticiones creando entramado musical que atrapa, como lo hace el entramado de palabras en el original. El coro brilló en esta pieza, más exigente que la primera en la variedad de recursos, y especialmente en las voces que se superponen. Fue un acierto que un miembro del coro recitara los originales antes de cada canción.

La segunda parte estaba íntegramente dedicada a The Lovers (Los Amantes) de Samuel Barber. El autor del célebre Adagio para cuerdas tiene en su catálogo obras de gran calidad que ojalá se programaran más a menudo, como esta cantata sobre poemas de Neruda.  En este caso se interpretó el arreglo de Robert Kyr para barítono solista, coro de cámara y conjunto de 15 instrumentos. Sin haber escuchado en directo la partitura original para barítono, coro de 200 voces y orquesta de 80 músicos, es difícil posicionarse, pero el resultado del arreglo es espléndido y me cuesta imaginar que el original pueda representar mejor la intimidad de los textos. El coro demostró de nuevo su excelente calidad, exhibiendo una mayor fuerza y expresividad en esta exuberante obra. Intensas y apasionadas fueron las intervenciones del barítono Morgan Pearse y un lujo la participación de la Britten Sinfonia, que sin duda tubo un papel clave en la eficacia del arreglo.

 


Love & Summer
Domingo 18 de junio de 2017, Kings Place, Londres.

Choir of King’s College London
Britten Sinfonia
Morgan Pearse, barítono
Joseph Fort, director

Programa:
Dominick Argento – Walden Pond
Robert Keeley – Tre Canti di Ariel (estreno mundial)
Samuel Barber – The Lovers