Crónicas desde el Keroxen (I)

Crónicas desde el Keroxen (I)

El festival Keroxen se ha convertido, desde hace ya algunos años, en referente de las propuestas más vanguardistas dentro de todos los géneros de la experimentación, desde las nuevas tendencias del rock hasta la electrónica. Este año vuelve a ofrecer un cartel que podría ser el de cualquier festival de cualquier capital europea, lo cual dice del inmenso trabajo que hay detrás.

Después de un viernes donde se calentaron bien los motores de los que será la edición de este año, el sábado arrancó uno de los primeros días grandes del festival. Para comenzar, Nuria Delgada nos ofreció un concierto/performance en el que por momentos recordaba a John Cage y en otros a una cantautora folk con aires artaudianos. La unión de la tuba y la percusión minimal ofrecían una actuación experimental con algunos temas (“Manolo, cómeme el coño, por favor”) más que memorables.

Seguidamente, Conjunto Podenco desde Gran Canaria. Con el gran Fajardo al frente, cuya carrera en solitario se va haciendo cada vez más reconocida a nivel nacional, y ya en marcha las visuales de Simone Marin que acompañarían toda la noche al resto de bandas, ofrecieron un concierto redondo que supo a poco. Entre el rock instrumental a lo The Joe K Plan y el post-hardcore a lo Dischord, fueron, tal vez, una de las mejores sorpresas de la jornada.

Tupperwear ya comenzaron a poner las máquinas a pleno rendimiento con su electrónica minimal. Justo cuando la sala casi ya estaba llena a rebosar, sus ritmos de electrónica lo-fi y su ruidismo contenido triunfaron sin ningún género de dudas.

Desde Alemania, Tau! ofrecieron un concierto más que interesante. Como si dos teutones se hubieran pasado una temporada metidos en una tribu de navajos, desplegaron una especie de folk del desierto muy original y épico, con muchos momentos de una especie de éxtasis animista bañado por unas guitarras que, por momentos, sonaban a lo mejor del noise-rock de las últimas décadas.

Para terminar la noche, Group A, procedentes de Japón pero afincadas en Berlin. Sus dos componentes se repartieron la producción de una electrónica dura que desafió los oídos de la audiencia. La fusión con un violín tratado electrónicamente le dio al concierto un aire de fusión para nada artificial. Todo al servicio de una electrónica ruidista que, por momentos, llegaba a ser hardcore.

La fiesta siguió en el Ocean Club, donde se dieron las propuestas más bailables. Después de la sesión de D. Wattsriot, Denge Denge triunfaron por todo lo alto con su cumbia electrónica. Una propuesta más que acertada y bailable para cerrar uno de los primeros fuertes del festival.

Apertura del Festival de música polaca de Barcelona: Gorécki y Szymanowski dialogan con Mahler

Apertura del Festival de música polaca de Barcelona: Gorécki y Szymanowski dialogan con Mahler

El pasado 15 de octubre comenzó el Festival de música polaca de Barcelona, en el Palau de la música de Barcelona. Este festival, del que les hablamos aquí, ofrece la oportunidad de abrir las orejas a otras músicas. En especial, a la música de Karol Szymanowski, uno de los compositores más injustamente olvidados del siglo XX. Por primera vez en mucho tiempo, la programación me parece absolutamente bien montada, pues se muestran tres imágenes de un siglo XX que ya comenzó dañado, con la caída de los sistemas metafísicos y religiosos, que dejaron al frágil ser humano lleno de preguntas sin respuesta (como aquella Unanswered question de Charles Ives), punto desde el que compone Mahler, la búsqueda incesante de algo perdido que quizá no existió nunca, por el tiempo perdido de Balzac o lo onírico de Szymanowski y, por último -aunque en la programación abría el concierto- una música compuesta por Gorécki que, como Arvö Part, se negaron a componer siguiendo ningún precepto, viniendo de Alemania o de Francia, sino a buscar formas simples, minimalistas, construcciones repetitivas pero sólidas que permitiesen abrir la luz robada por tanta oscuridad provocada por la contaminación, las bombas de Hiroshima y Nagasaki los gases donde se asesinan cuerpos y cielos llenos de luces cegadoras de neón, gps y satélites artificiales. Todo eso se contaba en apenas 85 minutos. El peligro del concierto redundaba en pasar de un lado a otro sin romper su lógica. A eso se enfrentó la Orquesta sinfónica del Vallés y el director invitado, Víctor Pablo Pérez.

Las tres piezas en estilo antiguo de Gorecki, están marcadas por la repetición motórica, es decir, constructiva, que va hacia adelante, dinámica, en la que no meramente se repite, sino que cada repetición es consciente de su carácter temporal. De esto fueron conscientes los intérpretes sólo de forma parcial, y a veces esta fuerza dinámica se confundió de forma acrítica con lo estático: esa es la forma más sencilla de pensar esta pieza de Gorécki. A diferencia de lo que pueda parecer, no se trata de un ostinato pesante, sino que lo interesante se encuentra en la superposición de planos que dirigen el tiempo. Esto se escucha bastante bien en la primera de las piezas, que comienza con un piano donde una suerte de acorde por capas va constituyéndose en una melodía simplísima, pero que no necesita más. El carácter constructivo, pese a ser mejorable en lo rítmico, fue excelente en lo armónico, con un trabajo delicadísimo de las transiciones.

Las canciones de una princesa de cuento de hadas Op. 31, de Szymanowski, están basadas en textos de la hermana del compositor. Aunque no había ni siquiera una transcripción del texto ni, evidentemente, ninguna traducción en el programa, algo que considero un fallo importante, la interpretación de Iwona Sobotka nos invitaba a meternos en el mundo entre oscuro e ingenuo del compositor polaco. Él juega aún con el rasgo mahleriano fundamental: rodear la esperanza del mudno de los niños con las sombras de lo nocturno, no dar ninguna promesa por cumplida, estar siempre a la espera de que la felicidad se desvanezca. Estas obras, que hablan de la luna y de la noche, hablan de eso. Iwona Sobotka destacó sobre todo por su control del carácter suspirante y de sula belleza del trabajo dinámico. Estuvo, simplemente, soberbia.

La segunda parte se llenaba con la Cuarta sinfonía de Mahler, anunciada en el programa de mano como “la más corta del compositor” (?!) -información que, además de ser irrelevante, salvo para el público con más hambre, aparece en Wikipedia…-. El primer movimiento, que comienza con música que parece sacada de algunos de los recuerdos musicales de las calles que andaba el compositor en su juventud, conjuga la música de orquestas de pueblo con campanillas. El tema, que va apareciendo cada vez más desfigurado, comienza a romperse definitivamente cuando aparece la trompeta de la Primera sinfonía, donde le dice al oyente más atento que aquella presunta felicidad construida hasta entonces era un espejismo. Víctor Pablo Pérez mostró su buena afinidad con la orquesta construyendo un movimiento impecable, lleno de matices y jugando con la dinámica de una forma magistral. Es de agradecer la entrega absoluta de los músicos: si no estaban disfrutando mucho con aquello, pueden considerar que disimulaban muy bien. Y eso se trasmitió. Su fuerza invadía el patio de butacas. Un primer movimiento tan bueno sólo podía abrir dos caminos: seguir creciendo o caer poco a poco. Aunque ninguno llegó a ser  como el primero, supieron manejar la situación y mantener la tensión y el desarrollo compositivo de la sinfonía hasta el final, con una nueva aparición de Iwona Sobotka que puso la guinda al pastel de un concierto para recordar.

 

Marina Hervás Muñoz

Doctora en Filosofía, pero con tendencias melómanas y musicológicas. Viajo, leo y escucho todo lo que me pasa por las manos y los oídos. Te invito a mi web: www.marinahervas.com

Polonia suena en Barcelona

Polonia suena en Barcelona

El Festival de Música Polonesa a Catalunya, vuelve tres año después con una muestra de la música clásica polaca en relación a compositores internacionales. Se celebrará del 15 al 23 de octubre. Se trata de una ocasión única para escuchar música que se mantiene silenciada para los oídos de este lado de Europa, como la que compuso Karol Szymanowski. Su música, aún por explorar, junta lo mejor del lenguaje de Bartok, de Schönberg y de Stravinsky (Algo que reluce especialmente en su Concierto de violín N. 1) y, en lugar de sonar a pastiche, adquiere un color fantasmagórico delicisoso. Es una alternativa a la música alejada de lo ya escuchado hasta la saciedad en las salas de concierto, nos cuenta de otras lenguas, de otras formas de expresión musical, de porqué la musicología se ha centrado ideológicamente en el resultado sonoro de sólo algunos lugares del mundo.

El festival se abrirá con un concierto que estaremos cubriendo desde Cultural Resuena en el Palau de la música catalana El programa incluye las Canciones de una princesa de cuento de hadas op. 31 de Karol Szymanowski, con la participación de la gran soprano polaca Iwona Sobotka, las Tres piezas en estilo antiguo de Henryk Mikołaj Górecki (otro compositor aún no suficientemente escuchado en el ámbito público) y la Sinfonía núm. 4 de Gustav Mahler. El domingo 16 de octubre, la sala para conciertos de cámara del Palau acogerá al Apollon Musagète Quartett, ganador del primer premio en el Concurso Internacional ARD de Munich, que interpretará cuartetos de cuerda de Haydn, Grieg y Szymanowski.

Como en la anterior edición, la música polaca etará presente también en otras ciudades de Cataluña. El día 22 de octubre en el Teatre de Amer, Luis Grané mostrará su alabado virtuosismo con Frederic Chopin. El domingo 23 de octubre, y como cierre del festival tendrá lugar una velada de música de cámara en l’Atlàntida, Centro de Artes Escénicas de Vic. El concierto estará liderado por el  violinista Bartek Nizioł e incluirá el Quinteto para piano de Juliusz Zarębski, considerada la obra más representativa de la música de cámara romántica polaca.

Organizado por la asociación IDEA Gestión Cultural con la participación de la fundación Ogrody Muzyczne de Varsovia, el Festival de Música Polonesa está patrocinado por el Ministerio de Cultura y Patrimonio Nacional de la República de Polonia y cuenta con el apoyo de la Embajada de la República de Polonia en Madrid y del Consulado General de la República de Polonia en Barcelona. Desde aquí le sugerimos, aunque entendemos el riesgo, a que en futuras ediciones todo sea música polaca: para ayudarnos a abrir los oídos y para mostrar cuan equivocados estamos al enfocar nuestro interés sólo a un conjunto muy reducido de compositores.

Marina Hervás Muñoz

Doctora en Filosofía, pero con tendencias melómanas y musicológicas. Viajo, leo y escucho todo lo que me pasa por las manos y los oídos. Te invito a mi web: www.marinahervas.com

Átomos, bits y alquimistas cuánticos. Resumen de Ars Electronica Festival 2016

Átomos, bits y alquimistas cuánticos. Resumen de Ars Electronica Festival 2016

El tema central de esta edición de Ars Electronica Festival, en activo desde 1979, ha sido RADICAL ATOMS and the Alchemists of our time. En líneas generales, la propuesta del festival consistía en presentar una cartografía de proyectos y propuestas que, en el contexto de la revolución digital y transformaciones sociales y culturales, buscan diluir o, a veces, delimitar fronteras y amalgamar el cuerpo des-encarnado del big data con la materia física, o lo que en otras palabras podríamos nombrar como una suerte de encarnación a través de múltiples interacciones entre bits y átomos a través del trabajo con substancias naturales.

Uno de los colaboradores principales de esta edición ha sido el Tangible Media Group, del MIT Media Lab. Este grupo de investigación, dirigido por el Prof. Hiroshi Ishii, centra su trabajo en interfaces humano_máquina, interfaces que interpelan a las artes, tecnologías y sociedades a partes iguales.

Radical Atoms is our vision of human interaction with future dynamic materials that are computacionally reconfigurable […] Our vision of Radical Atoms is based on hypothetical, extremely malleable and reconfigurable materials that can be described by real-time digital models so that dynamic changes in digital information can be reflected by a dynamic change in physical state and vice-versa. […] With Radical Atoms we are developing our vision of interactions which do not exist today, but may be invented in next 100 years by atoms hackers (material scientists, self-organizing nano-robot engineers, etc.), and speculating on new interaction techniques and applications which would be enabled by the Radical Atoms.   Hiroshi Ishii

Quizás una de las propuestas más interesantes de esta edición ha sido el hecho de centrarse en quienes están detrás, o para ser más precisas deberíamos decir enredadas, con esas tecnologías. Retomar la figura de la alquimia como posibilitadora, en parte, de las ciencias modernas y re-descubridora de conocimientos ancestrales para traerla al contexto contemporáneo de la mano de pensadores, artistas, científicos y, en términos generales, quienes están interesadas en las potencialidades que nos ofrecen las tecnologías en tanto que polímeros biodegradables de una colonia celular que está creciendo en una multiplicidad simultánea. Dicho de otro modo, el interés por las tecnologías como posibilitadoras de otras relaciones posibles, como clave fundamental para pensar y articular futuros especulativos y enredos cuánticos. 

Durante los cinco días de festival ha habido una consecución de simposios, workshops, presentaciones, conciertos, performances, encuentros de makers, proyecciones y una multiplicidad de propuestas que resultan tan interesantes como útiles para no perder de vista el anhelo romántico del ser humano por el infinito y su perpetua separación de él, es decir, cuan imposible resulta abarcar toda la programación del festival. A pesar de ello, os proponemos una breve, y sesgada, selección:

Conferencias: Radical Atoms Symposia

Sin lugar a dudas, el simposio estrella del festival, el que ha agrupado a los grandes nombres y cuyas actividades se han dividido en cuatro panels.

Symponsium I.I- Radical Atoms- From Vision to Practice, Hiroshi IshiiLining Yao o David Lákatos, mostraron distintos proyectos y aproximaciones para visibilizar cómo la interacción entre arte(s) y tecnología(s) se nutren simultáneamente a la hora de desarrollar tanto dispositivos como líneas conceptuales. Un recorrido a través de ejemplos tangibles, realizados por Tangible Media Group, para mostrar cómo ideas que provienen del arte ayudan al desarrollo de investigaciones tecnológicas.

Symposium I.II- Radical Atoms – Impact and Expectations, este panel siguió la estela del anterior, poniendo en común los trabajos del Tangible Media Group con el Ars Electronica Futurelab, para abordar conjuntamente cuestiones relativas cómo la evolución de Radical Atoms puede afectar a distintas prácticas, sectores económicos y estructuras cotidianas.

Durante esta sesión los participantes, entre ellos Carlo RattiYoichi Ochiai o David Benjamin, presentaron distintas aproximaciones a través de proyectos a preguntas que sobrevuelan nuestro contexto ¿Qué impacto tendrán estos nuevos materiales dinámicos en las disciplinas creativas como el arte o la arquitectura?¿Cuáles son las perspectivas para el diseño de robótica? ¿Encontraremos algún día drones como átomos radicales aerotransportándose? ¿Qué pasa cuando nuevos materiales son amalgamados con ADN humano? Y ¿cómo los usuarios seremos capaces de encontrar nuestro camino en la dinámica del tecno-mundo de mañana?

Como era de esperar, todas estas preguntas continúan abiertas tras el panel. Pero a pesar de comprender que en el contexto en el que se están desarrollando estos proyectos probablemente sea más interesante formular las preguntas de modo pertinente que no buscar respuestas precipitadas, continua sorprendiendo que se sigan utilizando términos como disciplinasnuevo o mundo sin ahondar en una crítica rigurosa de los términos y lo que comporta su uso en los discursos que acompañan a eventos culturales contemporáneos.

Symposium II: The Alchemists of the Future. De los cuatro panels, este simposium fue el top of the pops de las conferencias durante el Festival. Conformado por Joe Davis, considerado uno de los padres del Bioarte, juntamente con Siegfried Zielinski o Verena Kuni, entre otros, para discutir desde diferentes perspectivas la re-formulación de la alquimia en el contexto de las prácticas contemporáneas. Joe Davis aprovechó la ocasión para presentar su proyecto Astrobiological Horticulture, dónde explora las posibilidades para la creación de organismos que puedan sobrevivir en los depósitos de frío por debajo de la superficie de Marte. Proyecto tan interesante como polémico, y que debido a su complejidad exige un artículo específico que desgrane las cuestiones fundamentales. Tanto Zielinski como Verena Kuni, no sólo ilustraron diferentes relaciones de la alquimia con las prácticas contemporáneas, sino que también hicieron referencia a la necesidad de pensar la alquimia de nuestro tiempo en términos éticos, políticos y ecológicos, teniendo presentes la multiplicidad de crisis que nos rodean, destacando que sin este compromiso los usos de las potencialidades tecnológicas pueden devenir, de nuevo, en meros instrumentos al servicio de, por ejemplo, las fluctuaciones del mercado. 

Joe Davis Credit: Ars Electronica

Joe Davis trabajando en su proyecto durante el festival Credit: Ars Electronica

Symposium III: Art & Science at work. El último panel de este simposio, a modo de cierre de las reflexiones surgidas en los anteriores, presentó distintas posibilidades para asentar y evaluar las relaciones entre prácticas artísticas y científicas, o a modo grandilocuente y poco preciso, la relación entre Arte y Ciencia, ambas con mayúsculas. También se presentó European Digital Art and Science Network, una iniciativa europea para que artistas hagan residencias en diferentes centros de investigación, una de las más conocidas y reputadas es en el CERN. 

Exposiciones: The Alchemists of our time

Una de las propuestas más interesantes de esta edición, como se ha mencionada anteriormente, ha sido el interés por poner el centro de atención en quienes están en esos lugares híbridos entre diferentes áreas de conocimiento, en quienes desarrollan aproximaciones heterogéneas y buscan, a través de la experimentación, otros modos de habitar las tecnologías. 

The Alchemists of our time se presentó durante el festival a modo de cartografía (habría sido deseable poder decir crítica) de algunas prácticas contemporáneas que ejemplifican esas interacciones encarnadas entre bits y átomos, en el mejor de los casos, algunas de ellas planteando usos disruptivos. Cabe decir, que aunque la gran mayoría del tiempo se tenía la sensación de estar en una feria de tecnología, la estructura de la exposición fomentaba el diálogo, no sólo con lo proyectos sino también con los investigadores, ya que estaban allí para explicarlo. Dada la magnitud de la exposición, compuesta por 66 proyectos, a pesar de que uno de ellos no esté recogido en el catálogo, os presentamos otra brevísima y sesgada selección a modo de paseo visual por las diferentes propuestas. Prometemos análisis desarrollados de algunos de estos proyectos en los próximos días. 

Aurelia 1+Hz/ Proto Viva Sonification. Credit: Ars Electonica

Aurelia 1+Hz/ Proto Viva Sonification. Sobre la comunicación inter-especies a través de la performance.

Credit: Ars Electronica

 Špela Petrič . Miserable Machines : Soot-o-mat Credits: Ars Electronica Proyecto que explora el bio-diseño, que llama a la integración con sistemas vivos en términos tecnológicos, ecológicos y de imperativo moral

Špela Petrič . Miserable Machines : Soot-o-mat. Credits: Ars Electronica

Proyecto que explora el bio-diseño y que llama a la integración con sistemas vivos en términos tecnológicos,                                                     ecológicos y de imperativo moral.

Proyecto online-fiction que narra la creación de Oscar, un organismo vivo construido a partir de células humanas, que demuestra la posibilidad de crear vida modular.

Floris Kaayk. The Modular Body. Credits: Ars Electronica

Proyecto online-fiction que narra la creación de Oscar, un oranismo vivo construido a partir de células humanas, demostrando la posibilidad de crear vida modular.

Cabe destacar también la visita guiada a la que asistimos de la mano de Paula Pin, que estaba en el festival en representación de Pechblenda para presentar Gynepunk, un nodo de contrapoder que dicho muy rápidamente, trabaja en la generación de herramientas, técnicas y conocimientos, basados en el open-source, en el DIY y el DIT para configurar sistemas básicos de diagnosis y permitir así sacar el conocimiento ginecológico fuera del paternalismo de la industria-intitución bio-médica. Este proyecto, al haber sido incorporado en último momento a la programación del festival no sale en el catálogo, por lo que os animamos a que investiguéis aquí y aquí

Paula Pin explicando el proyecto Gynepunk_Anarchagland Credits: Guillem Comas

 

Centrifugadora de fluídos, construída por Gynepunk con elementos reciclados y código abierto   Credits: Guillem Comas

Performances y Conciertos

Como en el resto de áreas del festival, necesitaríamos un sinfín de artículos y desdoblamiento en multiplicidad de otredades para poder abarcar todos los eventos musicales y performativos realizados durante el festival. Aquí, a modo general recogemos dos, pero recuerden que en breve el registro del festival estará disponible en el archivo de Ars Electronica, y que el acceso es abierto. 

Ei Wada. The Kankisenthizer Credits: Ars Electronica

Ei Wada comenzó un proyecto en 2015, Electro-Magnético-Fantásticos, reciclando electrodomésticos para convertirlos en instrumentos de música electrónica. Durante el festival realizó diversas performances donde a través de ondas electromagnéticas y diferentes intensidades de luz generaba escalas de frecuencia. 

Modular Day. Conciertos de noche. Sesión de música con sintetizadores modulares Credits: Ars Electronica

El viernes 9 y el sábado 10 tuvo lugar el Modular Music Days en Ok centrum, actividad gratuita compuesta de exposición de sintetizadores modulares, charlas y conciertos. Además, podías partipicar con tu propio sinte modular previa inscripción. 

Y hasta aquí llegamos con un resumen del Ars Electronica Festival, que como el mismo, está lleno de contrariedades y problemáticas que requieren ser abarcadas con extensión para no caer en el fetiche por las tecnologías, el buenismo de las corporaciones al invertir en investigación o la supuesta neutralidad política de las narrativas. Aún así, no quisiéramos despedirnos sin revelar que finalmente entendimos el porqué de la tríada disciplinas-nuevo-mundo. La verdad iluminó el cielo de Linz tras la performance con drones, seguida de miles de aplausos, con sus cabezas correspondientes mirando al cielo, maravilladas ante la potentia del ser humano en el desarrollo tecnológico. Una multiplicidad de aplausos normativos que recordaban a otros ecos pasados.

Por nuestra parte y para finalizar, solo nos queda esperar que la tendencia a la mímesis que demuestra año tras año Sónar con Ars Electronica no nos regale un cielo de Barcelona iluminado con centenares de drones recreando el logo de Movistar.

Registro en el Deep Sapce de uno de los múltiples momentos Illuminati perpetrados por Ars Electronica e Intel. Credits: Ars Electronica

 

 

 

 

 

 

 

 

Laura (Barcelona, 1981) es Doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona con especialidad en Estética y Filosofía del Arte. Máster en Filosofía Contemporánea y Máster en Estética y Teorías del Arte Contemporáneo, ambos por UAB. Durante los últimos cuatro años ha trabajado como profesora universitaria e investigadora, siendo miembro de varios proyectos de i+D. Ha realizado diversas estancias de investigación en Ars Electronica. Comisaria independiente y miembro del colectivo Leland Palmer, con quien ha trabajado en: ‘Primer Intento’ (Sala d’art Jove) ; ‘Lo tengo, no lo tengo’ (Espai Zero1); ‘Todo en parte’ de Maite Muñoz y Araceli Corbo (MUSAC), Milano Radicale de Aria Spinelli (Fundació Tàpies/Homesesion/ Sala d’Art Jove). Actualmente está desarrollando un proyecto de investigación sobre bio-resistencia.

Santander Music Festival 2016: León Benavente y todo lo demás

Santander Music Festival 2016: León Benavente y todo lo demás

[Texto escrito a cuatro manos por Antonio y Marina Hervás]

El Santander Music se está consolidando como una de las citas fundamentales del indie tras ocho años en los que no hace más que crecer en número de asistentes y ambición. Este año, pese a sufrir la baja a última hora de uno de sus cabezas de cartel y reclamo para los no tan duchos en indieBunbury y haber coincidido su clausura con el inicio del Festival Internacional de Santander con llenazo en el Palacio de Festivales  y un explicable aforo bien nutrido de Melendi, ha registrado el número más alto de asistencia, rozando las 25.000 personas que, durante tres días, disfrutamos en un enclave único de los conciertos. (más…)