Cine y Audiovisuales

Selfie: o cuando lo inconcluso provoca hilaridad

Selfie, la nueva película de Victor García León, es una comedia de inspiración política. Pero tampoco se puede decir que sea una comedia puramente política. La clave de la trama reside en testimoniar la caída de un joven adinerado cuando su padre, ministro del gobierno, es detenido por corrupción. Más allá de la obvia sátira sobre la situación política que atraviesa España, este film consigue llevar a la risa a través de la inadecuación de su protagonista principal.

Colossal: aprendiendo a mirar hacia abajo

Nacho Vigalondo no lo pone fácil. Sus obras suelen ser tan originales que dificultan clasificación alguna. No obstante, ese no es mi trabajo ni mi fuerte. Quedémonos con algo: si Colossal roza algo es, en todo caso, la genialidad. Los mensajes del nuevo film de...

Comedias inesperadas: 10 Cloverfield Lane

10 Cloverfield Lane narra la historia de una chica que, después de sufrir un accidente de coche, se despierta recluida y atada en un sótano. Allí, se encuentra a su captor que, más bien, considera que es su salvador. Éste no para de insistir en que le ha salvado la vida, dado que ahí fuera (en el mundo exterior al tremebundo búnker que tiene él montado) se ha desatado una suerte de conflicto por parte de los rusos, los extraterrestres o vete tú a saber quién. Lo más importante no es el quién sino el qué: el aire exterior es presuntamente tóxico. Por esa razón, ni su captor, ni ella podrán salir de allí en, tal vez, 1 o 2 años.

El círculo (cerrado)

“El círculo” (The circle), es la última película que protagonizan Tom Hanks y Emma Watson. Este largometraje es la adaptación de la novela homónima de James Ponsoldt. En ella, se observa cómo un producto tecnológico evoluciona hasta convertirse en una herramienta imprescindible en el día a día de millones de personas. Una herramienta que vislumbra la creación de una nueva forma de orden mundial. Todas nuestras relaciones, gustos, trabajos… son almacenados y procesados ahí. Es decir, todo lo que vivimos queda registrado en “El círculo”.

La La Land: una (pobre) historia de amor

En este mundo occidental de la posverdad y de los “alternative facts”, del tráfico compulsivo e indigerible de información, de la inmediatez de twitter, de las intensas ráfagas de sobreactuada indignación en forma de meme que se desactivan en décimas de segundo, de los filtros de instagram que edulcoran las miserias de vidas propias y ajenas, en este mundo, en suma, líquido, como lo definió el gran Zygmunt Bauman, el discurso que Meryl Streep pronunció al recoger su premio en los pasados Globos de Oro y que inmediatamente se hizo viral en las redes sociales no ha dejado ni un hilo de estela. La industria que vitoreó a la actriz por su discurso anti Trump, impulsó la marcha de las mujeres el día después de la “inauguración” y graba vídeos al ritmo de I will survive como protesta frente a la que nos viene encima es la misma que ahora se arrodilla ante una película edulcorada y nada comprometida, que apela a una emotividad individual frente a los valores colectivos.