Anti-Valentín. Escarbando en las oscuridades del amor

El día de San Valentín se celebra el amor: fenómeno, concepto y emoción centrales en las relaciones e historia humanas, que ha sido analizado por la tradición filosófica y científica en sus distintas facetas y maneras. Lo común a todas ellas consiste en la constatación de algún típo de tensión. Aquí reflexionamos sobre algunas de ellas.

Bruce Springsteen, Born To Run

Con la nueva situación política en Estados Unidos tras la proclamación de Donald Trump como presidente se han abierto muchos interrogantes y han reaparecido manifestaciones de épocas pasadas como la canción protesta para reivindicar una serie de derechos y libertades....

La curiosidad de lo pequeño. Los Curious chamber players en el Sampler Sèries

El programa del pasado 7 de febrero tenía como título “Hearing metropolis”, un proyecto del ensemble Curious chamber players, dentro del Festival Sampler Sèries en L’Auditori de Barcelona. Se trataba, según se describían, en una selección de obras que se confrontaban con formas sonoras de lo urbano. No tengo muy claro que esto se consiguiera. Intentaré explicarme.

“Orlando” de Guy Cassiers

La XXXIV edición del Festival de Otoño a Primavera trae al teatro Canal “Orlando” de Guy Cassiers, adaptación teatral de la novela homónima de Virginia Woolf. El festival continúa trayendo a España composiciones teatrales de primera línea en el panorama dramático internacional. Guy Cassiers, uno de los directores con más renombre a nivel europeo y mundial en cuanto a innovación y teatro experimental, nos trae desde Bélgica esta propuesta, interpretada en holandés con traducciones a cargo del gobierno de Flandes.

La La Land: una (pobre) historia de amor

En este mundo occidental de la posverdad y de los “alternative facts”, del tráfico compulsivo e indigerible de información, de la inmediatez de twitter, de las intensas ráfagas de sobreactuada indignación en forma de meme que se desactivan en décimas de segundo, de los filtros de instagram que edulcoran las miserias de vidas propias y ajenas, en este mundo, en suma, líquido, como lo definió el gran Zygmunt Bauman, el discurso que Meryl Streep pronunció al recoger su premio en los pasados Globos de Oro y que inmediatamente se hizo viral en las redes sociales no ha dejado ni un hilo de estela. La industria que vitoreó a la actriz por su discurso anti Trump, impulsó la marcha de las mujeres el día después de la “inauguración” y graba vídeos al ritmo de I will survive como protesta frente a la que nos viene encima es la misma que ahora se arrodilla ante una película edulcorada y nada comprometida, que apela a una emotividad individual frente a los valores colectivos.

I did it my way. El baile de investidura de Donald Trump

Donald Trump eligió la canción My way para el tradicional baile con la primera dama que cierra el acto de investidura de la presidencia de EEUU y la decisión se ha comentado en los medios de comunicación de una manera algo superficial. Los análisis, si pueden llamarse así, se han centrado, sobre todo, en lo evidente del título de la canción elegida, que se ha asumido como una muestra más del personalismo del nuevo presidente, quien no ha desperdiciado ninguna ocasión para dejar claro que con él comienza una nueva manera de hacer las cosas: la suya. Teniendo en cuenta que el baile en cuestión funciona como una campaña de marketing destinada a enviar un mensaje a la población, no nos queda sino aceptar que, en el caso de Trump, la elección de My way ha sido un acierto.

Música de mierda

El escritor y crítico cultural Carl Wilson sorprendió con un libro diferente con un título distinto, Música de mierda (2016), en el que va desentrañando una serie de cuestiones que se fue planteando a nivel personal y que a su vez plantea al lector. En mi caso esta...

En busca de la música perdida: sobre “La scuola de’ gelosi”, de Salieri

Los amantes de la música perdida hemos tenido finalizando este último año un regalo inigualable. La apuesta del sello Deutsche Harmonia Mundi por presentarnos La scuola de’ gelosi (1778), en la primera grabación que podemos disfrutar de su historia, no hace más que confirmar muchas de las tendencias sobre este repertorio que se viven en los últimos tiempos.

¿Cómo hemos llegado a tratarnos así? J’ai tué ma mère y el baile de la disfunción [1/2]

Dolan evita dos polos alrededor de los que suelen orbitar las historias audiovisuales de maltrato: ni existe la dignificación costumbrista de la víctima, que desde su pureza reúne una dignidad que desemboca en una justa rabia y un final feliz, ni presenta la intelectualización vulgar del ciclo de la violencia, la búsqueda de las raíces psicológicas profundas de la posición del agresor que, en el fondo, es también víctima de un pasado que no puede resolver. No hay contexto, no hay historia, no hay un arco vital que nos permita entender quién tiene razón y quién no la tiene.

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