El verano de Cultural Resuena

El verano de Cultural Resuena

¡Vaya calor hemos pasado este verano! Ahora que ya podemos dar por extinguido el verano vamos a repasar lo que hemos estado haciendo por la redacción de esta revista. Spoiler: no hemos parado.

Alex Mesa

Tengo que admitir que me gusta el verano. Y la playa. Y bañarme, bucear, etc. Pero, siendo honestos, no es muy buena idea pasarse cada instante de la temporada estival en remojo, pues uno corre el riesgo de arrugarse como una pasa (quién sabe si para siempre). Por ello, también me gusta disfrutar de otras cosas (sí, como dijo aquél sabio: “los catalanes hacemos cosas”). De entre todas ellas, este verano me ha gustado descubrir la serie “Rick and Morty” (sí, lo sé, es imperdonable que no la conociera hasta el momento). He estado visionando las dos primeras temporadas a través de Netflix y es interesante observar como ahora se está estrenando la tercera temporada en USA. Si alguien había pensado alguna vez en fusionar Padre de Familia con The Big Bang Theory, rebuscarlo más, y añadirle un extra de ironía, cinismo y absurdo, creo que encontrará algo emocionante en esta serie del estudio Adult Swim.

Ainara Zubizarreta

Durante cuatro días de julio, el preciosísimo pueblo costero de Hondarribia (Gipuzkoa) se convierte en un gran escenario de blues, esa música ya clásica que sigue siendo tan actual. En los diversos escenarios repartidos por los lugares emblemáticos del pueblo se ofrecen conciertos GRATUITOS de mano de grupos históricos y nuevas promesas. El ambiente es inmejorable y, si eres capaz de asistir sin que se te muevan las caderas, seguramente estés muerto. ¡Larga vida al blues!

Marc Nadal Ferret

En verano hace mucho calor en Cataluña, almenos en la costa, donde yo vivo, así que o vas a la playa o buscas sitios con aire acondicionado. Yo prefiero aquella, pero a veces tienes que refugiarte en estos. Así, recorridos todos los centros comerciales y cafeterías con wifi (pronunciado uifi) sin conseguir evitar la consumición, encontré el lugar perfecto: la exposición Talking Brains del Cosmocaixa, en Barcelona.

 

La exposición trata de lingüística, y destaca por ser muy participativa (ahora hay que decir hands-on). Además de explicaciones hay botoncitos, juegos de memoria, paneles interactivos y demás artilugios (ahora hay que decir gadgets). Se comienza con la clasificación de lenguas en el mundo según origen, familia, características… se aborda el aprendizaje de la lengua por parte de los niños, la adquisición de otras lenguas, la neurocirugía y finalmente se acaba en la parte más trágica: las afasias, explicadas mediante vídeos con ejemplos. Incluso se podía participar en un experimento para detectar qué partes de nuestro cerebro se activan cuando realizamos una actividad dada.

 

Mirad si fue interesante que se me olvidó preguntar si tenían wifi en el Cosmocaixa.

Carles Samper Seró

A mi modo de ver verano es esa época del año que guardamos para cumplir todos aquellos propositos de año nuevo que no hemos cumplidohasta la fecha. Y, evidentemente, tampoco cumplimos. El calor nos puede; trabajamos en el sector turístico y no tenemos vacaciones; o bien tenemos vacaciones y por eso no podemos.

A pesar de eso yo he conseguido cerrar bastantes temas pendientes. Voy a comentar las tres más interesantes.

  • Teatro: Asistí a una interesante obra en el olivar de castillejo (espacio maravilloso de Madrid, que recomiendo encarecidamente, pues la temperatura respecto al centro de la ciudad es cuatro grados más baja) sobre ciencia. Distintas piezas montadas, algunas con más acierto que otras, pero con mucho cariño en su ejecución por parte de la compañía TeatrIEM.

  • Videojuegos: He dedicado muchas horas junto a mi compañero de piso a jugar a Salt and Sanctuary. Un juego que bien se podría situar en aquel género que ahora llaman algunos “Dark Souls”. El modo sofá es aquello que más me ha fascinado, aunque es un poco difícil de activarlo sin ayuda de alguna guía externa al juego. Decorados fantásticos, buen planteamiento en el desarrollo de personaje y algunos bugs muy divertidos.

  • Literatura: Me cuesta llamar así esta recomendación, pues en verdad acabé un libro de memorias que tenía pendiente de hace mucho. Las memorías del autor polaco Slawomir Morsczek. Lo más interesante del asunto es que, el autor, narra su propia vida como parte de una terapia para recuperarse de un afásia que tuvo. Realmente interesante y recomendable para aquellos fan de este maravilloso autor polaco.

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Marina Hervás Muñoz

El verano es para las bicicletas… Y las mujeres. Y las guitarras. Han sido protagonistas en mis listas de reproducción de Spotify. Especialmente tres: Silvia Pérez Cruz, que publicó su último álbum (titulado como una de sus canciones fetiche, “Vestida de Nit”), el pasado 12 de mayo de 2017, y que nos brindó por primera vez alguna de las versiones que solo se encontraban en vídeos de youtube o en grabaciones mejorables. La segunda es María Arnal que, junto a Marcel Bagés, han traído aire fresco cuando no veíamos luces al final del túnel. Originales (aunque las malas lenguas los comparan con la ya nombrada Pérez Cruz en su disco junto a Raül Fernández), comprometidos, con un directazo y con todo por ofrecer. Al menos así lo augura su “45 Cerebros y un corazón”, publicado el 21 de abril de este año. Y, por último, Rosalía y Raül Refree, que me conquistaron con el quejío de “Nos quedamos solitos”, la tercera pista de Los Ángeles, su primer álbum, que vio la luz el pasado febrero. Algunos lo llaman “flamenco hipster”, porque no sabemos vivir sin etiquetar las cosas. Lo bueno de este proyecto es que no es ni flamenco ni hipster, sino puro tercipelo. Así de cursi me pongo para decirles que no pierdan de vista a estas tres mujeres a las que, como según Sabina le pasaba a Serrat, les tiembla el corazón en la garganta.

Camino Aparicio Barragán

El verano en México tiene un encanto muy particular que sólo puedes entender cuando has pasado uno en estos lares. Si bien México está en el mismo hemisferio que España y, por tanto, las estaciones son las mismas, el clima de esta tierra hace que en este país el año se divida, en la práctica, en dos estaciones: la de secas y la de lluvias; y, curiosamente, la época de lluvias abarca los meses del caluroso veranito español.

En la Ciudad de México, en verano, el clima es fresco, hay días nublados y llueve por las tardes. Todo invita a disfrutar de una buena lectura, con una bebida caliente y buena música de fondo, mientras ves a través de la ventana cómo diluvia afuera (porque aquí cuando llueve, llueve de verdad). Así es como me adentré este verano en la música para chelo y descubrí el concierto para dos chelos y cuerdas en Sol menor de Vivaldi, una maravilla musical que, junto a un rico chocolate caliente, me sirvió de escenario perfecto para disfrutar de algunos clásicos de la literatura que, confieso, no había leído hasta ahora: Madame Bovary de Flaubert y Arráncame la vida de Ángeles Mastreta.

Claro que nada me impide enfundarme el chubasquero y las katiuskas para salir a disfrutar de otras muchas actividades, como el teatro (sin duda alguna, la mejor obra a la que asistí este verano fue “Después del ensayo”, un magnífico montaje sobre la obra de Ingmar Bergman) o la primera Feria internacional del libro universitario (organizada por la UNAM y con la Universidad de Salamanca como invitada de honor).

¡El veranito lluvioso… también es gozoso!

Antonio

Me he hecho una buena gira de festivales. Empezando en el festival de arte en la calle “A la fresca” en Molina de Aragon, después el festival de música celta de Ortigueira en Galicia y terminando con el Samba Embora en Valladolid. Con un julio ajetreado también de trabajo lo que más me apetecía era descansar y ¿qué mejor manera que con una videoconsola nueva? Me subí al tren del hype de la nueva máquina de Nintendo (Switch) y no he parado de echar carreras y combatir el mal en Hyrule gracias al Zelda Breath of the Wild. Un increíble juego que redefine de alguna manera el genero sandbox dándonos herramientas para explorar a nuestro gusto y tener siempre algo esperando en cada rincón del mapa.

He hecho más cosas pero por seguir con la temática de videojuegos os diré otro interesantisimo que he podido disfrutar: Calendula. Un juego desarrollado por el estudio español Blooming Buds Studio que se adentra en un discurso artístico más que jugable. Se trata de un meta juego en el que el propósito será, precisamente, intentar jugar, a lo que se opondrá continuamente. Es bastante corto, creo que me habrá durado una media hora pero sumamente satisfactorio y sorprendente no solo por lo visual sino por la originalidad de los puzzles.

Irene Cueto

El verano invita a deleitarnos más tiempo con aquellas actividades que nos entusiasman. Y eso hice. Como no todo iba a ser hacer deporte, me adentré en literatura extranjera y descubrí Esperando a mister Bojangles de Olivier Bourdeaut. Pero para no pasar demasiado calor, estuve unas horas en Invernalia para vivir Game of Thrones. También disfruté con festivales flamencos y de jazz por nuestra geografía. De hecho, recomiendo el disco Passin’ Thru de Charles Lloyd New Quartet. ¡Porque la vida es mucho mejor con estos placeres!

Selfie: o cuando lo inconcluso provoca hilaridad

Selfie: o cuando lo inconcluso provoca hilaridad

En el universo de la comedia española post-8 apellidos vascos parece que hay hueco para un humor diferente.

Selfie, la nueva película de Victor García León, es una comedia de inspiración política. Pero tampoco se puede decir que sea una comedia puramente política. La clave de la trama reside en testimoniar la caída de un joven adinerado cuando su padre, ministro del gobierno, es detenido por corrupción. Más allá de la obvia sátira sobre la situación política que atraviesa España, este film consigue llevar a la risa a través de la inadecuación de su protagonista principal.

Alguien me ha comentado que el rodaje como falso documental le puede restar verosimilitud a la historia. Creo, no obstante, que cabe señalar que las historias no tienen porque resultar creíbles: sino potentes. Y Selfie tiene potencia.

Es importante preguntarse porque la caída de Bosco (protagonista) no nos inspira piedad y sí risa. La respuesta tradicional pasa por decir que no podemos empatizar con el personaje porque es muy diferente a nosotros. O, cuanto menos,  porque vivía de forma muy diferente a nosotros. Si bien esto es innegable, se debe, cuanto menos, completar esta justificación. La caída del protagonista nos provoca hilaridad porque juega continuamente con lo inconcluso. El director ha trabajado muy bien una de las reglas fundamentales de la comedia: la transgresión debe ser supuesta y conocida con anterioridad. Por eso reímos ante los silencios y la falta de respuestas de Bosco. Así como reímos ante la ingenuidad de Macarena. Pues ella es la buena samaritana cuando debe y cuando no.

El único gran pero que se le puede objetar al film es la caída de ritmo que experimenta después de los primeros 40-45 minutos. La fórmula parece agotarse pronto aunque, según mi parecer, podría haberse alargado un poco más. Ese cierto espesor en la segunda parte del metraje nubla una obra que, tanto por su enfoque y su intención como por su resultado, consigue convertirse en una comedia rompedora y diferente.

En cualesquiera de los casos, merece la pena el visionado de Selfie. A menudo, con la comedia, el resultado que provoca es hijo de lo inesperado. Y este es un claro ejemplo.

Alex Mesa
Doctorando del Departamento de Filosofía de la UAB. Investigo “acerca del rastro del humor en la tradición occidental”. Te respondo: a menudo no hace ni pizca de gracia.
Colossal: aprendiendo a mirar hacia abajo

Colossal: aprendiendo a mirar hacia abajo

Nacho Vigalondo no lo pone fácil. Sus obras suelen ser tan originales que dificultan clasificación alguna. No obstante, ese no es mi trabajo ni mi fuerte. Quedémonos con algo: si Colossal roza algo es, en todo caso, la genialidad.

Los mensajes del nuevo film de Vigalondo parecen simples, casi naíf. Pero, sin embargo, la ejecución se antoja magistral. A través de una poderosa interpretación de Anne Hathaway como protagonista, Colossal nos habla de como, a menudo, algunas vidas destinadas a ser “grandes” se automutilan y, por tanto, se vuelven carne de cañón para aquellos que teniendo vidas “pequeñas” se envalentonan con facilidad.

No es sencillo aunar ciencia ficción con lo hilarante y, a la vez, transmitir cierta grandiosidad en lo comunicado. En Gloria, nuestra protagonista, uno observa ciertos problemas que parecen tener su culmen en el alcoholismo. Pero hay pocos retazos dramáticos en esta chica: no es una borracha arquetípica. Sus frecuentes “amnesias” incitan más a la irrisión que a la pena. Sin embargo, no podemos dejar de comprender que, bajo la superficie de estos problemas, se observa un temor al recuerdo. Pero no al recuerdo de un pasado lejano. Más bien: al recuerdo de lo que ella debe hacer ahora para vivir la vida que siempre quiso vivir.

A través de Gloria y su antagonista/Álter ego (Oscar), vemos una lucha entre querer volar y la pulsión de querer cortarse las alas. Mirar abajo no es aquí sinónimo de miedo sino, más bien, de saber afrontar toda perspectiva que envuelve la vida. O tal vez, no esté dando ni una. Quizás sea una licencia que yo me de aquí porque me cuesta poder hablar de esta película.

Habida cuenta de las dificultades descritas, mi más sincera recomendación es que la película sea vista, porque, en todo caso, no dejará indiferente a nadie. Y así, quizás, se me entienda cuando digo que es una obra que se comprende de inmediato sin poder terminar de explicarla nunca.

Alex Mesa
Doctorando del Departamento de Filosofía de la UAB. Investigo “acerca del rastro del humor en la tradición occidental”. Te respondo: a menudo no hace ni pizca de gracia.
Comedias inesperadas: 10 Cloverfield Lane

Comedias inesperadas: 10 Cloverfield Lane

Hace unos días estuve viendo una película del pasado año 2016: “10 Cloverfield Lane”. Lo cierto es que este film pasó desapercibido para mí cuando se estrenó hace algo más de un año. Pero creo que la historia que cuenta es interesante de reseñar, pues presenta un gran giro y sorpresa final.

Dado el tipo análisis que quiero realizar de la película, creo poder decir que, más bien, me dirijo a personas que hayan visto este film y que quieran leer una impresión al respecto.

Una vez realizada la pertinente presentación y los correspondientes avisos, quisiera explicar porque considero, como sugiere el título de este post, quecon 10 Cloverfield Lane nos encontramos ante una comedia inesperada.

10 Cloverfield Lane narra la historia de una chica que, después de sufrir un accidente de coche, se despierta recluida y atada en un sótano. Allí, se encuentra a su captor que, más bien,  se considera  a sí mismo como su salvador. Éste no para de insistir en que le ha salvado la vida, dado que ahí fuera (en el mundo externo al tremebundo búnker que tiene él montado) se ha desatado una suerte de conflicto por parte de los rusos, los extraterrestres o vete tú a saber quién. Lo más importante no es el quién sino el qué: el aire exterior es presuntamente tóxico. Por esa razón, ni su captor, ni ella podrán salir de allí en, tal vez, 1 o 2 años.

Obviamente, estas explicaciones levantan las suspicacias de la protagonista. Todo parece una estratagema de un secuestrador o, aún peor, el delirio de un loco. El encuentro con una tercera persona en el búnker que dice haber entrado allí por su propia voluntad complica las cosas.

Después de varios intentos (fallidos) de huida, nuestra protagonista decide dar un voto de confianza a su obligado anfitrión cuando consigue entrar en contacto con una persona del exterior que, ensangrentada y desesperada, le insiste en que le deje entrar en el búnquer. Todo hace indicar que hacer eso no puede ser una buena idea. Este extraño suceso, como decía, ahonda en la confianza de que, pese a sus rarezas y su tendencia al autoritarismo y la paranoia, quizás su captor sí que esté velando por la integridad de las personas que habitan ese refugio.

Sin embargo, la película vuelve a virar. La protagonista acaba sabiendo que su captor fue el responsable de su accidente. La explicación de éste es que, debido a las prisas por llegar a tiempo al escondrijo, tuvo ese percance. No era su intención pero, para compensarlo, decidió salvarle la vida. Sin embargo, todos los indicios apuntan a que ella no fue la primera persona en vivir ahí bajo ese régimen. Al parecer, su anfitrión tenía una consumada experiencia reteniendo personas a las que, presuntamente, les ha salvado de algo mucho peor que sus excentricidades.

Pero lo que convierte esta historia en una comedia inesperada es, definitivamente, el desenlace final. Nuestra protagonista consigue huir de ese lugar espantada ante las atrocidades de su captor y lo inverosímil de sus excusas.Y  en ese preciso instante: sí, efectivamente, la Tierra se halla en medio de una invasión alienígena. Sí, era cierto: su secuestrador le había salvado la vida. Pero, probablemente, lo hizo sin pretenderlo. Tantos años de conspiranoia, tantos delirios de que el mundo se estuviera hundiendo… Y al final, sí, efectivamente: llegó el momento de la coincidencia. El mundo giró para darle la razón y hacer reflexionar sobre si, realmente, su locura no era ya tan locura.

El efecto cómico es claro: uno esperaría que lo imposible siguiera siéndolo. Que el cauce habitual de las cosas no dejara dudas y deslegitimara totalmente al captor. Pero en un mundo al revés, este presumible sociópata, quizá fuera más útil que nunca.

Alex Mesa
Doctorando del Departamento de Filosofía de la UAB. Investigo “acerca del rastro del humor en la tradición occidental”. Te respondo: a menudo no hace ni pizca de gracia.
Corrupción en España – Gangsta Style

Corrupción en España – Gangsta Style

De la corrupción política en España se han hecho muchos análisis, debates … Pero, tal vez, no se ha hablado tanto de otros factores como son las implicaciones culturales de esa corrupción o la estética que caracteriza a sus protagonistas.

Coches de alta gama, trajes a medida, relojes de lujo, “volquetes de putas”… A pesar de las razonables diferencias que cabe señalar entre las diferentes tramas de corrupción que ya son conocidas en el Estado español, lo cierto es que a los corruptores y los corruptos de por aquí no parece sobrarles imaginación. O, más bien, tienen (o creen tener) las prioridades muy claras en la vida.

No sé si, alguna vez, se han preguntado, por ejemplo, sobre la utilidad o la idoneidad (ya ni me atrevo a escribir sobre el “sentido”) de poseer 20, 30 o 40 coches de alta gama. Es cierto que, rápidamente, se me puede contestar que es parte de un afán coleccionista, sin más. Pero es que eso me responde poco y mal: normalizamos un afán que, a mi parecer, suele tener un lado oscuro mucho mayor del que suponemos.

Respecto a las putas, ¿Alguien cree que el puterío de estos personajes tiene algo que ver con el sexo? A mi modo de ver: nada. Es sólo un componente más, y muy importante, de esa fachada que se construyen. De esa estética. Una estética en la que el dinero no es un medio para conseguir bienes, sino para construirse a sí mismo.

Ser ALGUIEN a través de un billete. De eso estamos hablando. Hablamos de que la cosificación del otro, el exhibicionismo pueril o el coleccionismo forman parte, aún cuando quizás no sean conscientes, de la necesidad de reafirmar algo. De reafirmar algo que creen ser o, cuanto menos, que creen que DEBEN ser.

La propensión a corromperse no es una novedad en la idiosincrasia humana. Pero tanto las condiciones en las que se produce como aquello conseguido a través de esa situación, denota diferencias.

Para empezar, ningún caso de corrupción en España, de aquellos que tienen relevancia pública, viene a suplir una carencia de sueldo para llegar al umbral de la subsistencia. No se puede decir que los sueldos de aquellos que se corrompieron les impedían poder sobrevivir. Pero ellos querían más. Y no creo que fuera por simple avaricia. Querían más, sí, porque disfrutaban viendo crecer números en una cuenta. Pero eso es sólo una consecuencia: querían más, porque querían tenerla más grande. La corrupción política en España se ha asociado con frecuencia a una forma casposa de entender la “virilidad”. Pues incluso aun cuando las beneficiarias de la corrupción fueran mujeres, éstas sólo aparecen como parte de un mobiliario de quita y pon. No son protagonistas, no son las dueñas de su destino.

La corrupción política en España es vomitiva. Pero lo es no tan sólo por el perjuicio económico que comporta, si no por la pena que da observar como tanta gente vive de espaldas a cierta concepción de respeto al Otro. No hay feminismo, no hay pensamiento ecológico, no hay pensamiento que vaya más allá de que si puedo tener algo, debo tenerlo. Porque ser hombre  debe implicar Tener, porque sin Tener, tal vez, uno se quedaría en la penumbra de la existencia. Y en la penumbra sólo cabe pensar o morir. Todo esto es una especie de Gangsta Style, de parecer para ser.

 

Alex Mesa
Doctorando del Departamento de Filosofía de la UAB. Investigo “acerca del rastro del humor en la tradición occidental”. Te respondo: a menudo no hace ni pizca de gracia.